
Lagrimas de sabia pegajosa cuestan para salir de la garganta
Un árbol pelona que observa inconmutable el paso de las horas
Somos los seres vivos del baile infernal
Donde las estanterías caen sobre las gentes y las trozan como cogotes de pato chino
Son esos extraños gustos novedosos los que nos inclinan a la separación
Y son esas inexplicables y desgarradoras ganas voraces las que unen de acuerdo al gusto por los placeres
No se quien vino a reemplazar a quien
Pero estoy parada en medio de la ruleta
Percibo que este vértigo enfermizo es parte de un episodio ya vivido
Odio, letanías consultivas.. y el tiempo corre sin permiso
Somos el producto de cada segundo fragmentado
Somos el producto de esa baba escurridiza
Somos y acabamos en el ecléctico orgasmo furtivo
Quedamos, despertamos, volvemos a caer y el tiempo cae y sigue
La baba corre mientras dormimos
Y al fin y al cabo todo termina siendo una gota, una lagrima de sabia dulce y pegajosa
Que corre a su paso milenario por cada una de mis vértebras